9 razones médicas para tener sexo

Descubre los motivos apuntados por la ciencia para mantener una vida sexual activa.

Hay quienes dicen que el mundo gira alrededor de él. Verdad o no, nadie discute que, además de perpetuar la especie, el sexo es la gran fuente de deleite de la humanidad. Y, más que eso, quien se dedica a esta práctica como si se tratara de una placentera modalidad deportiva aún conquista un estado confortable para el cuerpo y para la mente.

Tal vez te preguntes: después de todo, ¿cuántas veces por día, semana o mes son necesarios para garantizar un estado óptimo de salud? No hay respuesta. “Principalmente, porque la cantidad no tiene que ver con la calidad”, dice el urólogo y sexólogo Celso Marzano, de São Paulo. Lo importante es que la pareja se sienta bien, no importa si se trata de una relación diaria o una semanal, desde ya, el organismo sacará provecho.”

Aquí te presentamos 9 razones médicas para tener sexo (o bien, tenerlo mejor y más seguido).

1. Protección cardiovascular

El corazón obtiene un importante beneficio gracias al sexo. “Durante la relación sexual, que puede describirse como un ejercicio físico moderado, hay un aumento temporal del trabajo cardíaco y la presión arterial”, explica el cardiólogo José Lazzoli, de la Sociedad Brasileña de Medicina del Ejercicio y del Deporte. Para preservar las arterias, sin embargo, es necesario sudar la camiseta en un mínimo de 30 minutos diarios, cinco veces por semana. “No todo el mundo puede tener sexo con esa duración y frecuencia”, señala el experto. Entonces, el mensaje es sumar a las noches intensas una carrera o caminata en el parque por la mañana, por ejemplo.

2. Un remedio contra el dolor

Durante la relación sexual, el cuerpo produce diversas sustancias, entre ellas, hormonas y neurotransmisores. Entre ellas destaca la endorfina, una molécula capaz de aliviar las sensaciones dolorosas y que se libera en mayor cantidad durante el orgasmo. “Es el mayor analgésico de nuestro cuerpo”, afirma la médica Ruth Clapauch, de la Sociedad Brasileña de Endocrinología. Y su acción se prolonga tras el acto sexual. Los expertos están empezando a creer que, sumdo al trabajo de la oxitocina – hormona que se libera en el momento del goce -, la endorfina ayuda a aplacar dolores crónicos y otros males del organismo.

3. Excelente remedio contra el estrés

Nadie necesita ser un científico para saber que una buena follada borra la casi inevitable tensión del día a día; sin embargo, incluso los investigadores están cada vez más interesados en este potencial, que es mayor cuanto más intenso es el sexo. Un estudio de la Universidad de Paisley, en Escocia, constató: los voluntarios que tenían sexo con asiduidad respondían mejor a las situaciones estresantes. “La actividad sexual disminuye el nivel de ansiedad”, dice el urólogo Joaquim de Almeida, por Supuesto, de la Universidad de São Paulo (USP). “Sólo se debe tener cuidado de no convertir el sexo de a dos en una mera descarga de estrés”, recuerda la psicóloga Ana Canosa, de la Sociedad Brasileña de Estudios en Sexualidad Humana. Y es que, en este caso, se convierte en algo mecánico, casi obligatorio, sin implicación emocional; y ahí no tiene gracia, ni tanto efecto.

4. Mejora el autoestima

¿Cuál es el órgano del cuerpo que más se beneficia de una extenuante sesión de dos? El cerebro. Pues bien, allí se encuentra el verdadero terminal del placer. “El autoestima mejora porque el individuo se siente deseada por el otro”, explica la psicóloga Ana Canosa, de São Paulo. Y esto no se debe únicamente al orgasmo. “Las caricias y los roces también son fundamentales, sobre todo para la mujer, que necesita ser tocada y besada. La excitación promueve una mayor liberación de hormonas, aumentando el tamaño del canal vaginal y las posibilidades de llegar al orgasmo”, dice el ginecólogo y obstetra Francisco Anello, del Hospital de Maternidad de San Luis, en San Pablo. O sea, todo lo que antecede a la penetración tiene valor para el cuerpo y para la mente de la pareja, “pero, sin orgasmo, no se goza del todo el bienestar después de dicha acumulación de tensión”, dice Ana.

Razones para tener sexo por salud

Razones para tener sexo por salud

5. Más placer, menos grasa

Para mantenerse en forma, hombres y mujeres pueden ejercitarse en cancha de fútbol, en una piscina o, por qué no, en una cama. El sexo es un delicioso deporte de parejas. Es obvio que sólo realizando actividad sexual podremos eliminar en su totalidad la barriga de cerveza o definir la silueta; pero el sexo no deja de ser un aliado en la quema de grasa. “El esfuerzo de una actividad sexual equivale, en promedio, a un trote a 7,5 kilómetros por hora”, calcula el cardiólogo José Lazzoli. “Dependiendo de la intensidad de la relación, es posible quemar de 100 a 300 calorías”, explica Anello.

6. Defensas reforzadas

Tener sexo una o dos veces por semana dejaría al sistema inmune más preparado para entrar en combate. Es lo que sugieren los investigadores de Estados Unidos que compararon muestras de la saliva de las personas sexualmente activas con las de voluntarios que se aventuraban poco en la cama. Y concluyeron lo siguiente: quien tenía relaciones sexuales con cierta frecuencia albergó más anticuerpos. El resultado, sin embargo, aún carece de un consenso entre los médicos. Esto porque, para muchos de ellos, una mejora en las defensas del organismo no sería fruto de la actividad sexual en sí. “Hay, sí, trabajos que muestran que las personas felices tienen una mejor respuesta inmunológica. Y la actividad sexual, sin duda, trae felicidad y calidad de vida”, reflexiona Joaquim Claro.

7. Músculos fortalecidos

No da para elevar la habitación a la condición de gimnasio, pero la actividad entre cuatro paredes exige el esfuerzo de algunos grupos musculares. Todo depende, por ejemplo, de las posiciones que se lleven a cabo y, por supuesto de la intensidad; pero es posible trabajar los muslos, la espalda y el abdomen. En el caso de las mujeres, la relación incorpora también el movimiento de los músculos de la vagina. “Esto provoca un aumento del flujo sanguíneo en la región”, cuenta la fisioterapeuta especialista en urología Sophia Souto, de la Universidad Estadual de Campinas, Unicamp, que se encuentra en el interior paulista. “Durante el orgasmo, por ejemplo, hay una contracción de los músculos de la pelvis”, dice.

8. Lubricación

Esta es ideal para las mujeres que se acercan a la menopausia o que ya atraviesan el período marcado por la caída de la hormona femenina. Uno de los principales reflejos de la caída de los estrógenos es la falta de lubricación en la vagina – un problema bastante común, lo que lleva a sequedad en esa región. “Pero aquellas que, después de esta fase, mantienen relaciones sexuales tienden a presentar menos atrofia del órgano genital”, cuenta la ginecóloga Carolina Camacho Ambrogini, de la Universidad Federal de São Paulo, de la Unifesp. Las mujeres que raras veces se divierten con su pareja no sólo sufren más con la costumbre, sino que también pueden sentir más dolor durante la penetración.

9. Dormir profundamente

Sí, una noche tranquila depende también de un buen trabajo en la cama. “La relación sexual favorece la relajación muscular”, afirma el urólogo y sexólogo Celso Marzano. Esto porque, gracias al orgasmo, el cuerpo recibe una gran cantidad de sustancias que no tardan en actuar, haciendo que el individuo sienta una mezcla de bienestar y agotamiento. “El sueño suele venir rápidamente después de un sexo vibrante”, señala Marzano. Pero, querido lector, espere un poco antes de dirigirse a su habitación.

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