Ablación o mutilación digital femenina

Antes que nada, debo decir que este tema es muy duro, no sólo por lo que conlleva, sino porque aún hoy en día se practica a muchas, muchísimas mujeres. Organizaciones internacionales y ONGs, luchan continuamente por erradicar esta perversa costumbre alrededor del mundo. Si tú puedes, colabora también.

La ablación o mutilación genital femenina es una antinatural e infame práctica, definida como ritual religioso con base cultural, por las sociedades que la llevan a cabo. Consiste en la extirpación de los órganos sexuales externos femeninos.

Los instrumentos utilizados durante este procedimiento van desde tijeras, hojas de afeitar, cuchillos de cocina y hasta cristales rotos para la ocasión. Obviamente no se esterilizan, y aún es más, se usan en mas de una mujer el algunas ocasiones. La consecuencia es cientos, por no decir miles, de niñas y mujeres muertas durante el proceso, y otras tantas enfermas y con dolores horribles durante toda su vida, debido a las infecciones.

Hay tres tipos de ablación. Una de ellas consiste en la extirpación total o parcial del clítoris. Otra en la que sólo se cortan los labios menores. Y una tercera en la que tanto el clítoris como los labios menores son mutilados, y además se cose la entrada a la vagina dejando sólo un pequeño orificio para el flujo menstrual (mira tú, qué considerados…).

Joven africana, víctima de mutilación genital o ablación

Joven africana, víctima de mutilación genital o ablación

Una de las creencias que justifican la ablación es la de que todos los recién nacidos vienen al mundo con los dos sexos. Y tanto la circuncisión (pene) como la ablación (clítoris), ayudan a que se desarrolle el sexo que les corresponde.

El origen de esta práctica se remonta al Antiguo Egipto. Al contrario de lo que la gente cree, la mutilación femenina no es patrimonio de algunas sociedades musulmanas. También fue llevada a cabo por el cristianismo, aunque en menor medida. Pero básicamente, es en las sociedades patriarcales, donde el varón es considerado “ser supremo”, donde se realiza. Y no sólo para someter a la mujer, sino para dar más placer sexual al hombre.

La vida sexual de una mujer mutilada es una pesadilla. El dolor y la sangre están presentes de por vida. Por lo general, el esposo, antes de penetrar a la mujer, corta lo que se ha cosido para poder llevar a cabo el acto sexual. Después de terminar, se vuelve a coser. Y así. Parece mentira que en pleno siglo XXI aún existan “culturas” que fomenten este tipo de actos contra la mujer, y encima lo justifiquen. Luchemos contra eso.

11

No Responses

Write a response

Uso de cookies

Sexualidad10.com utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies