Clítoris, el oscuro origen del placer

Aunque parezca mentira, para la historia, el placer femenino apenas tiene un siglo. Supongo que esto se debe a que la mano que escribe esa historia (o que la borra) es una mano masculina. No creo que semejante descubrimiento haya pasado desapercibido para las mujeres durante tanto tiempo.

Hasta que Renaldo Columbus, también conocido como Mateo Colombo, publicara hacia el 1559 su libro “De Re Anatomica” describiendo la hasta entonces desconocida “sede del placer femenino”, el clítoris no había sido mencionado nunca a lo largo de toda la historia. Desde entonces varios hombres se disputaron esa, la mayor conquista.

Uno de ellos fue el sucesor de Columbus en la Universidad de Padua en Italia, el también profesor de cirugía Gabriele Falloppio, que descubriera las trompas de Falopio que actualmente se llaman tubas uterinas, como si se tratara de una cuestión de hombría, rechazó las investigaciones de Columbus y se adjudicó el pequeño gran hallazgo.

Imagen para el clítoris

Imagen para el clítoris

Un siglo después, el anatomista holandés Caspar Bartholin, descubre las glándulas de Bartolino y rechaza nuevamente los trabajos de ambos anatomistas italianos y menciona que el clítoris ya era conocido por la medicina desde varios siglos antes, según parece un tal Rufo de Éfeso, entre los siglos I y II ya mencionaba el verbo Kleitoriázao para referirse al “masajeo del clítoris para producirse placer”. ¿Pero cómo? ¿Cuándo?

Hasta hace no mucho todavía se creía que las mujeres no tenían alma y que no gozaban. La sola mención de esta palabrita para nuestros padres hubiera sido una palabrota y todavía hay alguna abuela que al escucharla se lleva conmocionada las manos a la boca cuando lo que en realidad quisiera es taparse lo oídos. Pero claro que también se creía hasta hace poco que la histeria era una característica femenina, quizás por la misma creencia absurda de que esta era incapaz de sentir placer, y así la misma palabra histeria viene a tener su origen en el término “Híster”, que significa “útero”.

Etimológicamente hablando el clítoris deriva del griego Kleitorís, o de Kleitos, o de quién sabe. También hubo un personaje de la mitología griega que se llamaba Clítoris, hija de un guerrero mirmirón y de la que Zeus se enamoró, pero que era tan pequeña que para conseguir hacer el amor con ella, Zeus se transformó en hormiga. Todo parece indicar que el origen de la palabra es tan oscuro como el mismo descubrimiento.

Con todo esto, y para concluir, quiero dejar claro que el clítoris fue y sigue siendo un misterio. Al menos a mi entender, un misterio pura y exclusivamente masculino.

7

No Responses

  1. Pingback: Ablación o mutilación digital femenina 26 octubre, 2016

Write a response

Uso de cookies

Sexualidad10.com utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies