Cosas que debes saber sobre el pene y los testículos

De la misma manera en que se mantiene y cuida el cuerpo, no menos importante debe ser el cuidado de los genitales. Esta es una norma que debe guiar tanto al hombre como a la mujer no sólo en términos de salud general sino también de salud reproductiva, pues cualquier enfermedad o descuido puede ocasionar problemas de fertilidad. Para evitar todo tipo de infecciones resulta imprescindible mantener una higiene genital diaria.

La estructura del sistema reproductivo masculino se compone de órganos sexuales externos e internos. Los primeros incluyen a los genitales: el pene, el escroto y los dos testículos que se encuentran suspendidos en el interior del escroto. De los internos hacen parte: el epidídimo, el conducto deferente, la uretra, la próstata y la vesícula seminal. Por razones anatómicas se hace esta diferenciación en dos grupos de órganos, lo cual no sugiere independencia sino por el contrario, el buen funcionamiento de cada parte redundará en el buen funcionamiento de todo el sistema.

Para que tu aparato sexual se mantenga sano debes tomar las medidas adecuadas. Hay ciertos signos que pueden indicar la existencia de algún problema:

– Ardor al orinar
– Comezón o escozor
– Irritación y enrojecimiento
– Dolor al tener relaciones sexuales
– Presencia de secreción o pus
– Fuertes olores provenientes de la zona genital que suelen denotar infección

Cuidado pene y testículos

Cuidado pene y testículos

Los cuidados de pene y testículos

Ahora bien, así como hay diferencias en tamaño y grosor del pene, existen diferencias entre hombres que han sido circuncidados y otros que no. La circuncisión es un procedimiento quirúrgico mediante el cual se retira el prepucio que recubre la cabeza del pene y que es un trozo de piel suelta que rodea el glande cuando el niño nace. Esta práctica se realiza por diversas razones: religiosas, culturales o bien para facilitar la limpieza y reducir así los riesgos de infección.

En el caso de los hombres que no han sido circuncidados, al bañarse es necesario echar hacia atrás el prepucio para poder lavar bien la cabeza del pene, o glande, ya que allí se acumulan sustancias que secretan las glándulas localizadas debajo del prepucio. Estas sustancias favorecen el crecimiento de bacterias y pueden producir infecciones.

En el caso de los circuncidados, al estar expuesto el glande es más fácil visualizar la existencia de las sustancias secretadas y con ello más fácil su limpieza.

El auto examen ayuda en el diagnóstico de cáncer de testículos ya que si se detecta a tiempo, su tratamiento es uno de los más fáciles. Por tal razón, todos los hombres deben examinar sus testículos de manera regular. ¿En qué consiste? Después del baño, cuando la piel del escroto está fina y relajada, examina un testículo y después el otro. Tócalo con mucho cuidado y enróllalo suavemente entre los dedos índice y pulgar; mientras haces esto, intenta palpar algún bulto en la superficie. Esto no quiere decir necesariamente que tengas cáncer, sin embargo, es conveniente visitar lo antes posible al médico. Asimismo, observa si el testículo ha crecido de tamaño, si está más duro o si hay alguna diferencia con respecto al anterior examen (una pequeña línea firme entre los testículos es normal. El conducto de salida, que es como una cuerda, también es una parte normal del escroto y no es un aumento de tamaño).

Así como la mujer requiere visitar periódicamente al ginecólogo, el hombre debe necesariamente hacer lo correspondiente con el urólogo. La mayoría de los hombres lo evita, ya sea por temor, por vergüenza o quizá por desconocimiento, pero está comprobado que los problemas de próstata pueden conllevar a cáncer y que en muchos casos se ha llegado a situaciones, como en el caso de intervenciones quirúrgicas, que pudieron evitarse solamente teniendo cuidado. La urología es la especialidad médica que estudia el aparato urinario y el aparato sexual del hombre. Por tanto, el urólogo es la persona indicada para atender los problemas relacionados con los dos sistemas, el urinario y el reproductivo.

Los expertos en salud ofrecen muchas sugerencias para el cuidado de tus órganos sexuales. Estos simples y básicos cuidados higiénicos te ayudarán a mantener tus genitales limpios y libres de infecciones menores:

– Practica el sexo con protección para evitar el contagio de enfermedades de transmisión sexual.
– Lava diariamente los genitales. En cualquier caso, el lavado por sí solo no te previene de enfermedades de transmisión sexual a menos que tomes las medidas necesarias para evitarlas.
– Realiza periódicamente auto exámenes para detectar la existencia de algún problema. Como el cáncer de testículos ocurre más frecuentemente en hombres jóvenes que en mayores, el auto examen debe comenzar a una edad temprana y debe realizarse una vez al mes.
– Trata con seriedad cualquier enfermedad que pueda tener incidencia en tus órganos genitales.
– De preferencia, usa ropa interior cien por ciento algodón, cómoda y con el ajuste necesario para mantener los genitales protegidos. Las prendas de algodón son más frescas y permiten la transpiración, mientras que las de nylon tienden a mantener la humedad, favoreciendo con ello el desarrollo de bacterias perjudiciales.
– Utiliza suspensorios y conchas en caso de practicar deportes o realizar actividades que impliquen golpes e impacto, de manera que puedas protegerte de cualquier maltrato.
– Visita con regularidad al urólogo.

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