El poder de la lactancia

La lactancia exclusiva deja a los más pequeños en un estado resistente frente a una gran cantidad de enfermedades; y, de hecho, podría llegar a evitar cerca del 13% de las muertes ocurridas durante la infancia.

La leche materna recuerda el corazón de la madre. Siempre supone un beneficio para la salud. Esto debido a que surgen nuevos motivos para detener lactancia materna exclusiva en los primeros 6 meses de vida – y, si es posible, proveer de este líquido nutritivo hasta que el niño completa 2 años de edad. Estas aseveraciones provienen de una de las mayores y más completas investigaciones sobre el tema, recién publicada en la prestigiosa revista médica The Lancet. Coordinado por el epidemiólogo brasileño Cesar Victora, profesor de la Universidad Federal de Pelotas (UFPel), en Rio Grande del Sur, el trabajo recogió datos y evaluó los estudios realizados en las últimas tres décadas. Por sus cálculos, la lactancia materna salvaría la vida de más de 820 mil niños en el mundo cada año.

Victora y su equipo encontraron una relación directa entre la lactancia y la caída en los índices de enfermedades en la infancia, de la diabetes a las infecciones respiratorias. Los reflejos económicos también son vastos, ya que incluyen una reducción significativa de los costes en el tratamiento de estos desórdenes. No por menos, el vicepresidente del Banco Mundial para el Desarrollo Humano, Keith Hansen, afirmó en el texto firmado en la misma edición de The Lancet: “Si la lactancia materna no existiera, quien la inventara debería ganar dos premios Nobel de una vez: en medicina y economía”.

La naturaleza, sin embargo, es sabia. Justo al comienzo de la gestación, las tetas de la madre se preparan para ofrecer, en breve, un manantial de nutrientes y sustratos que moldean la inmunidad del hijo. “La leche materna es la primera vacuna del recién nacido”, afirma Isília Aparecida Silva, enfermera obstétrica y profesora de la Escuela de Enfermería de la Universidad de São Paulo (USP). Durante la toma, los anticuerpos de la madre pasan al bebé, valiéndose de estos, ya que su sistema de defensa aún inmaduro para hacer frente por sí solo frente a los virus, bacterias dañinas y otros peligros.

Este estímulo inmunológico estaría detrás de la protección incluso contra cuadros graves como la leucemia. El eslabón fue descortinado por un equipo de la Universidad de Haifa, en Israel: quienes descubrieron un descenso del 19% en el riesgo de la enfermedad entre los pequeños alimentados sólo con leche materna durante el primer año de vida. Aunque aún se desconoce el por qué, los estudiosos suponen que las sustancias de la leche son capaces de evitar inflamaciones persistentes asociadas a la proliferación descontrolada de las células en la sangre – lo que abre el camino a la aparición de la enfermedad.

La lactancia es una de esas creaciones de la naturaleza que el hombre difícilmente podrá copiar. “Existe una comunicación perfecta entre el pecho y la boca del bebé”, afirma la pediatra Lelia Cardamone Gouvêa, profesora de la Universidad Federal de São Paulo. Ella explica que la composición de la leche varía de un día para el otro, y hasta en una misma toma, porque la producción se ajusta a las necesidades del niño a cada contacto. Si el pequeño está amenazado por una infección, aumenta la carga de anticuerpos en el líquido, por ejemplo.

Desde el punto de vista nutricional, el alimento es fuente de calcio, fósforo, magnesio, zinc, hierro, entre otros nutrientes necesarios para la salud del bebé. Y aunque se podría afirmar que la leche de vaca también trae estos minerales. La ventaja es que, en la versión materna, estos nutrientes pueden ser absorbidos de mejor manera. El paquete de ventajas aporta vitaminas, proteínas, enzimas y grasas. Tamaño equilibrio justifica otra tendencia detectada por el grupo de la UFPel: una menor incidencia de obesidad – y, por ende, de sus consecuencias, como la hipertensión y la diabetes – en quien ingiere, primordialmente, leche del pecho. “La hipótesis es que el niño recibe una dosis adecuada de nutrientes y calorías, y esto regularía de mejor manera su apetito a lo largo de la vida”, dice el epidemiólogo y coautor del trabajo Bernardo Lessa Huerto.

Para no dar oportunidad a la diarrea en la infancia, la leche guarda oligosacáridos, un tipo especial de hidratos de carbono. “Estos dejan el ambiente intestinal más ácido, lo que impide el crecimiento de bacterias perjudiciales”, explica la nutricionista Marcia Vitolo, profesora de la Universidad Federal de Ciencias de la Salud de Porto Alegre. Además, la lactancia trae una ventaja indirecta contra los desarreglos. “El niño no está expuesto a la contaminación eventual de agua utilizada en la preparación de fórmulas o de biberones mal higienizadas”, argumenta Isília. El uso indiscriminado de las fórmulas, dicho sea de paso, es criticado en la edición temática de The Lancet. Los científicos creen que utilizar estos productos sin necesidad afecta la tan anhelada adhesión a la lactancia materna. “La mujer muchas veces se rinde, pensando que su leche no es buena ni suficientemente fuerte. Y eso es completamente falso”, enfatiza Lelia, que también fue profesor en la Universidad de Santo Amaro. “Cuanto más lleva al bebé al seno, más se intensifica la producción “, subraya.

Hablamos del poder de la lactancia materna

Hablamos del poder de la lactancia materna

Para que la fuente no cese

De hecho, hay mujeres que, por razones físicas o psicológicas, no pueden dar pecho a sus hijos. Los médicos afirman, sin embargo, que son raros los casos en que esto ocurre por problemas anatómicos u hormonales. Una alternativa cuando este preciado alimento falta son los bancos de leche. Pero es importante, antes de pensar que la lactancia, controlar la inseguridad y buscar apoyo especializado. Informarse sobre cómo sacar el máximo provecho de las sesiones con el hijo facilita la efectividad de una rutina de tomas. Con la toma correcta de la mama, la mujer no sufre las temidas grietas en la región y el niño tiene otra ganancia. “Los movimientos correctos de succión y deglución promueven el desarrollo armónico de su dentadura”, dice la odontopediatra Sandra Kalil Bussadori, profesora de la Universidad Nueve de Julio, en São Paulo.

Sin contar que la interacción entre la madre y el hijo se refleja, más adelante, en el rendimiento escolar y hasta en el futuro profesional del pequeño. “El cerebro continúa desarrollándose en los primeros meses de vida, y el confort emocional contribuye a la comunicación entre las neuronas”, explica Huerta. El estudioso es parte del equipo que acompañó por más de tres décadas a 3 mil bebés nacidos en la ciudad de Pelotas en los años 1980. Aquellos amamantados alcanzaron hasta 7 puntos adicionales en el test de inteligencia, el cociente de inteligencia. La leche es rica en ácidos grasos de cadena larga, como el DHA, grasas de la familia del omega-3. Estos ingredientes ayudan a formar la vaina de mielina, la capa que recubre la cola de las neuronas, favoreciendo la conexión entre ellas (también conocida como sinapsis). De ahí los beneficios cognitivos e intelectuales.

Además de mejorar la salud de la sierpe, la madre aprovecha para el propio organismo en la lactancia. De acuerdo con un estudio de The Lancet, la práctica impediría 20 mil muertes a causa de cáncer de mama al año. Es que, durante la lactancia, la mujer no produce estrógeno, hormona que puede fomentar la formación de nódulos en los senos. “Además, durante el embarazo hay un crecimiento acelerado de las células mamarias, facilitando aglomeraciones, la lactancia acelera la eliminación de las estructuras que pueden convertirse en un cáncer”, cuenta el mastologista Luiz Henrique Gebrim, director del Hospital Pérola Byington, en São Paulo. El ginecólogo Julio Cesar Narciso Gomes, profesor de la Pontificia Universidad Católica de Campinas, añade el factor tiempo para esta práctica es aún más favorable: “Estudios asocian largos períodos de lactancia a una menor predisposición a tumores, valorado en la suma de diferentes embarazos”, revela.

La lactancia pasa a defender el cuerpo de la madre inmediatamente después del parto. “Durante las tomas, se intensifica la liberación de oxitocina, la hormona responsable de las contracciones del útero, ayudando a disminuir el sangrado. Como consecuencia, cae también la incidencia de anemia materna”, explica la médica Marina Ferreira Rea, profesora del postgrado en Nutrición y Salud Pública de la USP.

Otra hormona, la prolactina, se encuentra involucrada en la fabricación de la leche, inhibe la ovulación. El cuadro tiene el nombre de amenorrea lactacional y funciona como un anticonceptivo natural. Provee una especie de control de la natalidad – se estima que en algunos países africanos habría un incremento de 50% en los nacimientos si las mujeres no amamantaran. La pausa del período fértil justificaría también la reducción en 30% de los casos de cáncer de ovario. “La liberación de los óvulos crea pequeñas cicatrices en las glándulas. Cuanto mayor es la frecuencia de la ovulación, mayor es el riesgo de que la región sufra una mutación, y, con ella, el surgimiento de un tumor”, explica Gomes.

La lactancia da un descanso también para las células que producen insulina en el páncreas. Durante la lactancia, esta hormona no necesita ser liberada completamente y en altas dosis porque la glucosa es transferida de la corriente sanguínea al tejido mamario para la producción de leche. Ahí podríamos explicar un posible motivo para la menor incidencia de diabetes tipo 2 entre las mujeres que dieron de mamar a sus hijos. Y esto sucede porque el proveer este alimento completo para el niño favorece vínculos afectivos de valor incalculable entre la madre y el hijo, y resta la probabilidad de sufrir una larga lista de enfermedades. He aquí la fórmula mágica – y muy respaldada por la ciencia – la buena y vieja lactancia.

8

No hay comentarios

Escribir un comentario

Uso de cookies

Sexualidad10.com utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies