Frotteurismo, el placer del frotar

El Frotteurismo es una parafilia que consiste en que el sujeto se excita sexualmente frotando sus genitales contra otra persona sin que ésta le haya dado permiso para ello. Puede necesitar rozar una parte determinada, como los glúteos o los senos, pero también es habitual que le baste el frotarse contra alguien al que no conoce de nada y que se ve sorprendido por este tocamiento.

Como es natural, si bien puede resultar excitante y satisfactorio para el “frotteurista“, como es lógico para el otro supone ya no sólo una falta de respeto muy grave, una trasgresión de su espacio que no tiene porqué permitir.

Y una matización importante… El que goza con el Frotteurismo no necesita ir más allá, le es más que suficiente el roce intenso con quien no participa del hecho voluntariamente.

¿Dónde encuentran los Frotteuristas sus objetos de deseo?… Pues como es natural en lugares en donde hay mucha gente reunida y están todos de pie, como, por ejemplo, cuando se está celebrando algún espectáculo callejero o en un concierto multitudinario. Eso si, no son en sí ni violentos y puede que incluso tardes un rato en darte cuenta de sus intenciones. Se acercan a ti sigilosamente y entre la aglomeración llegarás a notarlo por su sus movimientos repetidos contra alguna parte de tu cuerpo, no porque lo hagan descaradamente.

¿Este oso practica frotteurismo?

¿Este oso practica frotteurismo?

Claro que hay casos y casos, por supuesto, y no todos los afectados por el deseo de excitarse practicando el Frotteurismo lo practican igual. Existen varios tipos:

– Los que sólo se excitan de esta manera, denominados también Exclusivos.

– Los que se excitan así pero también pueden disfrutar del sexo con otras técnicas, que son conocidos como No Exclusivos.

– Los que tan sólo necesitan ligeros frotamientos con cualquiera para llegar al éxtasis sexual, llamados también Frotteuristas Parciales.

– Y los que eligen antes a una “víctima” con unas características concretas, conocidos como Frotteuristas Selectivos. En este caso sí que pueden buscar la manera de quedarse a solas con la persona “deseada” y obligarla a someterse al frotamiento.

Eso si, hay quien simplemente disfruta en un momento determinado de la cercanía de un desconocido o desconocida en el metro, o en la parada del autobús, y hasta puede que se atreve en determinadas ocasiones a rozarlo o rozarla furtivamente. Esto, por si solo, no se considera Frotteurismo.

10

No hay comentarios

Escribir un comentario

Uso de cookies

Sexualidad10.com utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.