Inseminación artificial: Peligros y repercusiones a considerar

Está claro que por ser una técnica sencilla, la inseminación artificial suele derivar pocos problemas severos. Sin embargo, como todo tratamiento, no está del todo exenta de riesgos y posibilidad de acarrear efectos secundarios que, pese a normalmente no ser de gravedad, en ocasiones ameritan cancelar el tratamiento.

A grandes rasgo, los principales inconvenientes de la inseminación artificial, sea de donante o de pareja, proceden del proceso de estimulación ovárica, así como de la respuesta que se tenga a la medicación suministrada.

En cuanto a consecuencias, se tiene el síndrome de hiperestimulación ovárica y el embarazo múltiple, claro que gracias a los actuales controles es bastante improbable que ocurran. En otras palabras, los avances en medicina reproductiva sumados a los controles continuos previenen en gran escala dichos riesgos, convirtiéndola en una técnica segura.

Posibles riesgos de la inseminación artificial

Adicional a las consecuencias del tratamiento hormonal previo a la inseminación, pueden darse ciertos riesgos que pese a ser contadas las ocasiones en las que producen consecuencias graves, no deja de ser importante saberlos:

  • Infecciones: estadísticamente hablando apenas 1,8 de cada 1.000 mujeres desarrolla una infección tras una inseminación artificial, lo que se traduce a un 0,07%.
  • Reacciones inmunológicas: esto implica la creación de anticuerpos anti espermatozoides, y se evidencia en mujeres con títulos ya existentes, por lo que la probabilidad no alcanza ni el 5%.
  • Alergias: algunas mujeres puede desarrollar alergias a los componentes del lavado seminal; no obstante, son ínfimas las probabilidades, por lo que es el problema que menos se da.

Como queda en evidencia, los peligros de la propia técnica en sí son muy bajos, por lo que no suponen gran problema. Sin embargo, al venir precedido normalmente de una pequeña estimulación ovárica pueden suscitarse riesgos añadidos.

Consecuencias de la estimulación ovárica controlada

A fin de controlar el momento de la ovulación, así como favorecer la fecundación, esta técnica amerita someter a la paciente entre 6 a 10 días a un tratamiento de estimulación ovárica mediante medicación hormonal con el propósito de estimular el crecimiento, desarrollo y ovulación de más de un óvulo.

Por fortuna, se trata de una estimulación suave, es decir, es baja la dosis administrada que adicionalmente es controla a través de ecografías y análisis sanguíneos, de ahí que el riesgo es bastante mínimo, aunque no totalmente
nulo.

Inseminación artificial: Peligros y repercusiones que debes considerar

Inseminación artificial: Peligros y repercusiones que debes considerar

Posibles problemas del tratamiento de inseminación artificial

  • Síndrome de hiperestimulación ovárica: constituye un riesgo mínimo, surge como consecuencia de una excesiva respuesta a la medicación, pero es resulto con rapidez por medio de la cancelación del ciclo de inseminación. El padecimiento de este síndrome puede detonar en alteraciones renales y hepáticas, además de acumulación de líquido en el área abdominal, dolor agudo en la pelvis, complicaciones en la coagulación, entre otros.
  • Embarazos múltiples: sucede entre el 12 y el 30% de los casos, tendiendo a ser más frecuente en mujeres jóvenes, para evitar el incremento de sus probabilidades es fundamental llevar a cabo un control adecuado de la estimulación mediante la medición del tamaño de los folículos ováricos.
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Un comentario

  1. Lucia
    26 octubre, 2017

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