Lesbianas

Cada vez son más las mujeres que están decididas a liberarse de los míticos tabúes de la sociedad con respecto a su sexualidad y al igual que la comunidad gay, las lesbianas también luchan por sus derechos.

No se trata de hablar sobre los movimientos que se han generado en el mundo con respecto a la liberación femenina, que desde los años 60 ha transformado a las sociedades del mundo, aunque en buena parte estos tuvieron gran incidencia en la mentalidad de todas las mujeres que empezaron a vivir y explorar su sexualidad de una manera distinta a la establecida por los cánones social y culturalmente establecidos.

La lesbiandad, es el término con el que se hace referencia a la relación sexual, erótica y/o sentimental entre dos mujeres y es otra de las maneras como el ser humano, específicamente la mujer, explora su sensibilidad, sensaciones y sentimientos.

En España no hay muchos espacios para ellas. Sitios de rumba, publicaciones, eventos, casi todos están dedicados en gran parte a la comunidad gay masculina por lo que las relaciones entre mujeres manejan otro tipo de actividades para relacionarse y entrar en contacto.

Por siempre y en todos los aspectos de la cotidianidad, han existido mitos y creencias populares que tienden a satirizar y generar burla con relación a temas como éste, que si bien no tienen por que estar generando información para el común de las personas, si deberían ser tomados con mayor respeto y tolerancia por la sociedad.

La masturbación produce ceguera, los penes más grandes dan mayor placer, la primera vez que se hace el amor no hay riesgo de embarazo… son creencias “populares” una serie de dogmas que en su mayoría son falsos. Del mismo modo, las lesbianas no descubren su sexualidad tras una relación insatisfactoria con un hombre, ni tienen el pelo corto ni son rechonchas y mucho menos llevan camisa y pantalón vaquero” aseguró Cesar Rodríguez, psicólogo y asesor de la Fundación Apoyémonos.

Lesbianas

Lesbianas

Creencias sobre las lesbianas

No tienen pinta de “camioneros” como se cree comúnmente. Las mujeres homosexuales no visten de forma provocativa, pero se debe sólo a un deseo de no resultar atractivas a los hombres. “Te expones a muchas bromas de mal gusto cuando le dices a un tipo que eres lesbiana“, comenta Sandra*

Se calcula que el número de homosexuales es del 15 al 17% de la población total, aunque muchos de ellos no llegan a reconocerlo en público. “Sobre todo la gente de 40 años, que tuvo que soportar mucha presión social. A las fiestas privadas, por ejemplo llegan más de 30 lesbianas” añadió Sofía,* compañera sentimental de Sandra.

Para muchos y muchas homosexuales, resulta difícil asumir libremente su sexualidad: “Normalmente, te das cuenta de que eres lesbiana entre los 10 y los 16 años, cuando te empiezan a gustar tus amigas, pero no lo asumes hasta los 18” terminó diciendo Sandra.

Y es que pese a la actitud de mujeres como Martina Navratilova, Ellen Degeneres o Anne Heche, la presión social sigue siendo muy fuerte. Pero eso no es todo: “Cuando te enamoras de alguien, o es heterosexual, o bisexual, y acaba dejándote por un tipo” aseguró Sandra entre risas. De todos modos la presión social es fuerte ya sea en el trabajo, el estudio y/o la familia. La sociedad en general tiende a mitificar y desinformar a la gente respecto a estos temas que son más que una realidad, parte activa de ella.

Resulta difícil saber con certeza si una mujer es homosexual. El gay tiene un lenguaje corporal muy definido, las lesbianas no tanto. Ambos se valen de iconos. El arco iris de seis colores (rojo, naranja, amarillo, verde, azul y violeta) es símbolo de la homosexualidad; el triángulo invertido de color negro y el hacha doble, de la lesbiandad. El color lila indica femineidad.

No está claro el origen de estos símbolos. El triángulo lo usaban los Nazis en sus campos de concentración para marcar a los homosexuales. El hacha se refiere a la castración. A través de la historia, son más los relatos de discriminación que de tolerancia y respeto. Para ellas, salir del closet es mucho más difícil que para un gay.

Los amigos suelen ser los primeros en enterarse, y se lo toman bien. La familia es más problemática”. “Y es que decir a tus padres que eres homosexual puede resultar muy difícil. Aún así, no todos reaccionan igual”. “Mis padres siempre me dicen que lleve a mi novia a casa”, comentó Mariana *. Otros se niegan a asumirlo, pese a los claros “indicios” de sus hijos o hijas.

Las relaciones sexuales también están mitificadas. Aunque las lesbianas no son tan espirituales como piensan muchos, sí es cierto que les gusta conocerse y sentirse amadas. En el momento de hacer el amor, no suelen estar demasiado concientizadas para evitar el SIDA. “El riesgo de contagio es bajísimo, casi insignificante“. De todas formas, y por si acaso, utilizan cuadrados de látex, o plástico de cocina para prevenirse durante el sexo oral.

En todo caso, las sociedades de ahora están cambiando y su pensamiento evoluciona al igual que el de sus individuos. El reconocimiento de los derechos de las mujeres lesbianas como también la apertura de espacios para su esparcimiento son una lucha que se adelanta en todo el mundo y a la que España no es ajena. Ellas también quieren amar y ser amadas, por ello, tanto la comunidad gay como la lésbica trabajan en pos del reconocimiento de la diversidad sexual que es una realidad en el mundo entero.

* Los nombres que aparecen fueron cambiados, por petición de las entrevistadas.

7

No Responses

Write a response

Uso de cookies

Sexualidad10.com utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies