Relax en pareja

Después de un día de tensiones y sobrecargado de trabajo, lo único que nos puede gratificar, es pensar en distendernos. Relajarse es bueno, pero relajarse de a dos es mucho mejor. Estar en contacto con la piel, el aroma y las caricias del otro es tranquilizante.

Caricias: diálogo íntimo

Hoy en día por cuestiones culturales y muchas veces por falta de tiempo, la verdadera función del acto de tocar y acariciar se ve distorsionada, ya que se considera exclusivamente como un medio para un fin: es tan sólo el preludio para la unión sexual. Tenemos que recuperar la idea de que el acto de acariciar, es una forma espontánea de expresar afecto, y que las caricias representan en sí mismas un fin ya que están cargadas de sentido. Las caricias forman parte de un diálogo íntimo, son una forma básica de comunicación que evita las trampas de las palabras al mismo tiempo que expresa sentimientos. El hecho de tocar es un placer sensual, una exploración de la textura de la piel, la flexibilidad de los músculos, de los contornos del cuerpo, sin otra meta que el disfrute de las sensaciones. Por eso se trata de revalorizar el acto de tocar, generando un momento en el que el contacto físico se traduzca en compañía, seguridad y alegría.

Tocar, descubrir, gozar

Hay que poder gozar de la natural reacción de tocar y ser tocados, pero es algo que exige tiempo y experiencia. A través de las caricias podemos conocernos y descubrir qué es lo que significa ser hombre y ser mujer, podemos encontrar nuevas dimensiones de nuestra personalidad. Al compartir un momento de caricias se puede sentir con claridad que podemos y no hacer sintiéndonos cómodos y gratificados. Es importante recordar que el tocar es una habilidad que se puede enseñar y aprender, y que siempre nos permite conocernos y revelar aspectos de nuestra pareja que nunca imaginamos. Hablamos entonces de cargarse de nueva energía. Transformar las caricias en una forma de transmitir confianza, y un renovado impulso para seguir adelante.

Relax en pareja

Relax en pareja

Masajeando emociones

En definitiva las caricias son como un masaje, y sus efectos no sólo se limitan al cuerpo, sino que tienen su consecuencia en las emociones y la mente. Por eso si podemos crear un clima que facilite la espontaneidad y un acercamiento natural, las caricias pueden ser un antídoto contra el cansancio y el mal humor. Después de un día repleto de ocupaciones nada mejor que crear un espacio de intimidad, donde puedas establecer una conexión real con tu pareja.

Al igual que cuando miramos, olemos, escuchamos o saboreamos, cuando tocamos alimentamos el placer de estar vivos, por eso el relax con tu pareja es una de las experiencias más placenteras que pueden compartir y combatir así el cansancio de todos los días.

8

No hay comentarios

Escribir un comentario

Uso de cookies

Sexualidad10.com utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies