Sexo y masoquismo

Generalmente las personas vamos buscando el bienestar en nuestras vidas, aquellas cosas que nos hagan sentir seguros y satisfechos; evitando siempre aquellos sentimientos negativos, como la frustración, el dolor, entre otros. Sin embargo, siempre hay quienes disfrutan del placer que les ocasiona el dolor y son conocidos como Masoquistas. En este artículo os hablamos de sexo y masoquismo.

¿Qué es el masoquismo?

El masoquismo es aquella conducta o tendencia en el sexo donde la persona disfruta del dolor y en algunos casos de verse humillada o maltratada por su pareja, física o psíquicamente; o contrario a esto, quien disfrute de hacer sentir dolor o humillación a alguien.

Dentro del repertorio tan amplio con el que cuenta un sadomasoquista encontramos: Inmovilización con cualquier tipo de ataduras o bondage, semi-estrangulación, golpes o latigazos, penetración con consoladores u objetos de gran tamaño con distintos tipos de textura, contacto agresivo con los genitales (es muy común el uso de pinzas, electricidad, etc.). Para su personificación se han creado gran cantidad de objetos o artilugios, como los antifaces.

Actualmente, el masoquismo está integrado a la subcultura del BDSM, la cual define a una sucesión de prácticas y aficiones con carácter sexual relacionadas entre sí, que dan lugar a la denominada Sexualidad Extrema Convencional.

Los comportamientos masoquistas sexuales suelen ser variados y conllevan: ser obligado a suplicar, a ser vendado, a arrastrarse y en casos extremos, ser defecado u orinado. Implica también la sumisión y la reducción de la dignidad propia, para llegar a los más altos niveles de humillación.

Las cadenas forman parte de los elementos en el masoquismo

Las cadenas forman parte de los elementos en el masoquismo

Masoquismo. La sumisión de la otra persona como norma

La sumisión de la persona inicia cuando esta accede a ser inmovilizada con ataduras en manos y pies para evitar escapar, restricción de la visión con vendajes o capuchas; demostrándole así a su amo que puede hacer lo que quiera con él y con su cuerpo. Estos castigos pueden ser ocasionados con fustas o látigos, palmadas, cuerdas, cortes, electricidad y con cualquier objeto que proporcione suficiente dolor y placer a la persona.

En el acto sadomasoquista la persona que ejecuta la acción se le conoce como “amo” y a quien recibe la acción se le conoce como “esclavo”. La disciplina sadomasoquista se puede dividir en dos tipos: Hard y Soft. Conductas más hardcore podrían ser: dar corrientazos eléctricos, apagar un cigarro en los genitales, apretar los senos con pinzas, etc. Las vendas, el bondage, los latigazos y una semi asfixia forman parte del lado Soft del sadomasoquismo. En las conductas masoquistas más extremas la penetración no está incluida.

El dominio debe ser también visual, por eso es muy común relacionar el cuero negro con actos sadomasoquistas. El amo deberá llevar ropa de cuero negra, látigos de cuero, cadenas metálicas y artilugios relacionados.

Aún no se sabe con certeza qué porcentaje de la población realiza actos sexuales que pudieramos calificar como masoquismo, ya que esta se hace a escondidas y no siempre se práctica con la pareja, sino con quien comparta la misma afición; pero lo único cierto, es que es una de las tantas maneras de vivir el placer y la pasión del sexo.

13

No hay comentarios

Escribir un comentario

Uso de cookies

Sexualidad10.com utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.